20071201

Veganismo o Antiespecismo? O Ambos? Respuesta a El Veganismo al Frente

El artículo El Veganismo al Frente, del blog Pensamiento Vegano plantea un razonamiento muy acertado, el de la necesidad de contar con dos ´patas´ para la difusión de los Derechos Animales. Por un lado, la difusión del veganismo y, por otro, la contestación y/o boicot al especismo. Esta dualidad o estrategia doble necesaria es planteada en un comienzo en el artículo, pero al final, las conclusiones parecerían llegar a otra dualidad: la de “difundir un veganismo práctico” (que pareciera sugerir un veganismo poco serio o superficial), y “una defensa práctica del veganismo” (que no aclara qué tipo de veganismo, si uno que es producto de la idea de que los animales no son objetos sino sujetos de derecho, o si en cambio se trata de uno que sea por difundir una cultura del veganismo en sí misma). Asimismo, el artículo plantea que, ante la primera dualidad, con la cual estoy efectivamente de acuerdo, la difusión del veganismo sería prioritaria ante el rechazo al especismo. Si bien concuerdo que, como estrategia, la difusión y consiguiente extensión del veganismo sea prioritaria en determinadas circunstancias o coyunturas, no lo sería siempre, o en la mayoría de los momentos.

Este tipo de dicotomías, tales como la que planteo en la entrada de este blog, ´Quién Fue Primero, La Gallina o El Huevo?´, cuestionan una firme creencia en que existe un ´camino único´ o ´garantizado´ para llegar a un determinado objetivo. Si hablamos de estrategia, esto necesariamente debería ser así, uno debe confiar en lo que hace como la mejor opción posible. No nieo que la extensión del veganismo sea fundamental y, de hecho, lo creo firmemente, así como ello ha formado parte de la estrategia general de este mismo movimiento. Pero, en ciertas coyunturas o momentos históricos, es estratégicamente conveniente para la causa, enfatizar la contestación de los embates especistas. Para citar un ejemplo, es bastante conocido el hecho de que la historia es cíclica, y en casi todas las democracias modernas, las administraciones fluctúan entre políticas de mayor a menor control social. Los momentos históricos (típicamente social-democracias, o administraciones ´populistas´) suelen ser de un gran control social, donde hay poco espacio para difundir las llamadas sub-culturas o culturas de las minorías, como lo es, por ejemplo, la del veganismo. En cambio, hay momentos en los cuales el control social se atenúa, y sobreviene una mayor tolerancia hacia las minorías, las sub-culturas, ´lo diferente´, etc. Partimos de la base de que el veganismo no sólo es una cultura minoritaria, sino que también lo es porque confronta grandes intereses establecidos, los de la industria ganadera. Por otra parte, en momentos donde se acepta la existencia de grupos minoritarios que confrontan intereses, puede existir una fuerte campaña oficial por fomentar el consumo de animales, no necesariamente cuestionando una cultura o sub-cultura que vaya en contra de ello.

Quienes son los que promueven el especismo? Ciertamente, y como bien señala el artículo El Veganismo al Frente, el especismo es promovido por quienes tienen intereses económicos basados en la creencia de que los animales son ´objetos de derecho´ utilizables para fines humanos. Un ejemplo de este especismo abierto, asumido y desfachatado es el del portal especista ´Primero el Hombre´. Pero no todas las acciones especistas son tan frontales, combativas, o dirigidas al ´consciente´de la población. La enorme mayoría del trabajo especista va dirigido al subconsciente, por medio de la educación desde muy tempranas edades. Es un hecho que el especismo está tan eficazmente difundido, que la gran mayoría de la población repite y educa a sus hijos con valores (o antivalores?) especistas sin siquiera proponérselo de manera conciente. Esto sucede porque el especismo forma parte de la cultura.

La dicotomía sobre si el uso de animales como si fuesen objetos existe porque existe un prejuicio especista, o si ese prejuicio especista existe porque (los especistas) usan a los animales como si fuesen objetos, pe parece de simple lógica pensar que ocurre de la primera forma. No obstante, creo que el segundo razonamiento es válido y aceptable como opinión. Estamos hablando de una dicotomía que no es menor en lo absoluto, sino que, por el contrario, coincide con una de las discusiones políticas más relevantes de los últimos siglos. Estamos hablando de la dicotomía clásica entre: A) Primero cambia el individuo (el sujeto), luego la sociedad y; B) Primero cambia la sociedad, y luego el individuo. Karl Marx planteaba esta segunda perspectiva, por citar un ejemplo, mientras que autores como Albert Einstein sostienen la primera.

No vamos a entrar aquí en discusiones políticas, y eso lo explicaré más adelante, pero según el segundo planteamiento (el seguido por Marx y otros), para lograr un cambio en cada sujeto o individuo, primero habría que conseguir un cambio a nivel macro, en la ´superestructura´ (en este caso, en la sociedad en su conjunto), ya que el individuo se encuentra condicionado por la primera. El autor de El Veganismo al Frente responsabiliza al capitalismo por tener intereses en que se continúe con la explotación especista, o sea, con la que usa a los animales que no pertenezcan a la especie humana (quienes se colocan en la posición de sujetos), como si fuesen objetos. Si bien es cierto que, como planteamos anteriormente, existen intereses económicos que dependen de la citada creencia especista, ninguna sociedad humana, capitalista o no, ha renunciado a esa idea. El ejemplo más cercano a una consideración diferente hacia los animales nohumanos es el de la India, siendo de tradición cultural y religiosa lacto-vegetariana, colocando a la vaca como sagrada. Igualmente, el especismo existe en cualquier cultura desde el momento en que se discrimine según especie, colocando a la especie humana en el lugar de la ´especie elegida´. El autor de El Veganismo al Frente propone que en una sociedad ideal, no capitalista y de economía planificada, la difusión del veganismo sería más fácil. Descontando que las economías planificadas no suelen ser demasiado ´democráticas´, al menos en el sentido liberal de la palabra, cabe señalar que a lo largo de la historia, el veganismo fue planteado por primera vez en el Reino Unido, y no en la Unión Soviética, Cuba, Korea del Norte o China, por citar algunos ejemplos.

Igualmente, aceptemos por un momento la propuesta. Imaginemos que vamos y convencemos a los hermanos Castro, o a los gobernantes de China o Korea del Norte, de que planifiquen la economía de sus países entorno al veganismo. Para empezar, con una población que, como cualquier otra de cualquier otro lugar del mundo, tiene en su subconsciente ideas especistas (es más, están muy acentuadas en algunos casos), la idea del veganismo les parecerá simplemente un ´verticalazo´ más de sus gobernantes. De hecho, hay muchos relatos de algunos de esos países donde los pobladores se quejan cuando en el racionamiento se les da poca carne, o la misma es de ´mala calidad´. Me atrevo a afirmar que en una sociedad en la que muchxs ciudadanxs no se perciben como ´libres´ e independientes sujetos (más allá de toda opinión política al respecto), resultaría incluso contraproducente plantearles la idea de que los animales nohumanos (a quienes el especismo nos dice desde pequeños que hay que tratar como si fuesen ´objetos´ o ´cosas´) sí tienen derecho a ser sujetos poseedores de sujetos básicos (o sea, derecho a no ser usados como objetos).

Por qué es más conveniente atacar los dos frentes sin descuidar uno de ellos? El autor del artículo de referencia plantea que en una sociedad capitalista, habría un aumento en la propaganda especista (creación de la falsa necesidad de consumir y usar animales) en caso de que el veganismo creciera. Esto no es cierto de ninguna forma. Sólo por citar un ejemplo, el caso del Uruguay, que es el que más conozco, el cual es un país con una larga y fuerte cultura especista, diré lo siguiente: no podría afirmarse, por más que nos gustara la idea, de que nuestro trabajo de difundir el veganismo en estos últimos años, si bien ha sido firme y muy positivo, haya puesto en jaque o amenazado la industria frigorífico-ganadera local. No obstante, durante los últimos año y medio a dos años, y especialmente a partir de 2007, el aumento del especismo en los medios masivos de comunicación ha sido considerable.

Cuál es nuestra propuesta? No desestimo que una vez que somos veganxs estamos mucho más convencidxs de que la discriminación especista existe, pero tampoco desestimo que la razón fundamental para hacernos veganxs sea una firme convicción de que el especismo es, como toda forma de discriminación, deplorable y condenable. Cómo es posible ser veganx sin ser críticxs del especismo? Ciertamente es una idea enfatizar que no es necesario usar a los animales para ningún propósito humano, estamos segurxs de ello, y es fundamental para hablarle a alguien que está dando sus primeros pasos veganos. Pero si bien hablar de ´necesidad o falta de ella´ para consumir animales, la razón fundamental para ser, estar y continuar veganxs, si no es una firme convicción filosófica de que por el sólo hecho de sentir (dolor y placer) merecemos el derecho a no ser utilizadxs como objetos para los fines de otrxs, posiblemente no consiga sostener un veganismo por demasiado tiempo, ya que el especismo cuenta con muchos trucos y muchas redes entretejidas.

Cómo separar veganismo de antiespecismo? Cuando difundimos el veganismo, si queremos extender un veganismo auténtico y convencido, no podemos dejar de ´atacar´ (por supuesto que no estoy llamando a la violencia, y esto no me canso de repetirlo en cada uno de los artículos, como por ejemplo, en uno de reciente publicación) al especismo en su punto más débil, que es el siguiente. Cómo justifica el especismo que, teniendo los animales humanos y los nohumanos (esta distinción es arbitraria y especista en sí misma) la misma capacidad de sentir (dolor y placer), sean los humanos los que discriminen y utilicen a los nohumanos (los animales) como si fuesen ´objetos´? La respuesta es sencilla: no puede justificar eso si no es mediante el propio especismo, mediante una creencia que es rígida y dogmática en que los humanos somos ´seres elegidos´ (por Dios, o por el Derecho, o por ambos), y que tenemos el ´derecho sagrado´ o ´consagrado´ a utilizar todo lo que no sea humano, para nuestros fines. Como explica el Catedrático Gary L. Francione, basar el veganismo en cualquier otro principio que no sea la firme convicción de que humanos y nohumanos debemos tener derecho al menos a no ser objetos, carece de sentido. Los especistas han sido bastante efectivos creando y haciéndonos creer cuentos e historias para convencernos de que usar a los animales ´está bien´, pero sin embargo se avergüenzan (no en todos los casos, como por ejemplo, en el portal ´oficial´ del especismo citado anteriormente) de ser especistas. Ayudémosle a asumirse y sincerarse entonces. Mientras tanto, difundamos el veganismo, por supuesto!

3 comentarios:

pensamientovegano dijo...

Hola. En el artículo que criticas defiendo que lo importante es centrarse en la difusión del veganismo, y no en la crítica al especismo.

Lo que entiendo por "veganismo práctico" está mejor aclarado en el artículo "Preocupación por los subproductos: Inutilidad y contraproducencia" (http://opcionrespeto.blogspot.com/2007/05/preocupacin-por-los-subproductos.html), pero básicamente entiendo por eso el dejar de lado en nuestra defensa pública del veganismo cuestiones como los subproductos, aditivos, etc., que dificultan que la gente se haga vegana. Esto sería distinto de una actitud personal, y en nuestra vida pienso que deberíamos evitar también esos productos.

Con “una defensa práctica del veganismo” no me refiero a una "cultuva del veganismo", sino a una postura ética frente al hecho de que los animales tienen varios intereses, como vivir en libertad.

El motivo por el que pienso que lo fundamental es defender el veganismo, y no criticar el especismo, es muy largo, pero básicamente se puede resumir con la afirmación de que "el ser social determina la conciencia". Si vemos la historia, podemos comprobar que los humanos desarrollamos unos planteamientos ideológicos en función del modo en que se vive. En el caso de los animales, como señala David Nibert, existe en primer lugar un deseo de ganancia; en segundo lugar, la posibilidad de que los potenciales opresores puedan explotar a los animales; y en tercer lugar, se desarrolla y fomenta una ideología que justifica dicha opresión.

Para que la sociedad dejase de pensar de forma especista, lo primero sería que dejase de actuar de forma especista. Y para conseguir esto último, lo básico es que la sociedad sea vegana. Ello no quiere decir que todos los veganos sean antiespecistas, pero sin ser vegano es imposible dejar de ser especista. Por ello, la primera labor sería fomentar el veganismo, y esto provocará que los veganos empiecen a desarrollar una conciencia cada vez más alejada del especismo. Pero entre los veganos sí sería interesante una labor teórica buscando el rechazo al especismo.

Coincido contigo en que la cuestión de si lo primero es el especismo o es el uso de animales se relaciona con una discusión política muy repetida. Personalmente me adhiero a un análisis materialista histórico, y considero que los elementos materiales y colectivos son prioritarios sobre las ideas e individuos. Una discusión de gran relevancia, pero que pienso que excede con mucho este marco de debate.

El capitalismo contribuye a reforzar el uso de animales, y a dificultar el rechazo del especismo. Ello no quiere decir, y en eso estamos de acuerdo, que sea suficiente acabar con el capitalismo para acabar con el especismo. Tampoco quiere decir que no haya otros elementos influyentes, como la religión (el caso de la India es un buen ejemplo, aunque habría que profundizar también en por qué la India es un país sociológicamente hindú).

Considero que una economía socialista facilita la extensión del veganismo. Pero para contraargumentar esto es un error equiparar un país capitalista y un país socialista, con independencia de las circunstancias concretas de cada uno. El nivel de desarrollo económico también favorece (y diría que más que el nivel de planificación) la extensión del veganismo, así como la cultura nacional, y por eso no se pueden comparar sin más países como el Reino Unido o la Unión Soviética, pues eran países con un nivel de desarrollo económico completamente distinto, con un pasado distinto, que se vieron afectados por las guerras mundiales de forma distinta, con una cultura distinta, etc.

Cuando me refería a que el Estado propagaría el especismo y el uso de animales si el número de veganos creciese, me refería a un crecimiento significativo que, en tus propias palabras, ponga "en jaque o amenace la industria frigorífico-ganadera local".

En (casi) todo vegano hay elementos antiespecistas, más o menos desarrollados. El problema es que enfatizar en la cuestión antiespecista a la hora de difundir el veganismo dificulta que la gente se haga vegana, pues ello resulta totalmente contraintuitivo a la mayoría de la sociedad humana, a la cual no le gusta que equiparen la importancia de sus intereses con los de una gallina. Por mi experiencia y conversaciones con veganos, he visto que la mayoría de ellos no se hicieron veganos por ver el mundo de manera antiespecista (rechazo a la discriminación en base a la especie, consideración de que el uso de animales no es aceptable, etc.), sino porque tomaron conciencia de que había animales que sufrían y morían para que se pudieran obtener los productos de origen animal. Eso no implicó que "dejaran el veganismo" pronto. En algunos casos, desarrollaron con posterioridad una conciencia antiespecista, y en otros no. De todas maneras, pienso que sería muy importante la existencia de encuestas sobre este tema, para analizar qué le hizo a la gente ser vegana, si cambiaron su manera de ver a los animales, etc.

No sé qué es un "veganismo auténtico y convencido". Yo busco que haya menos animales sufriendo y muriendo cada día (algo que todos los veganos queremos, por supuesto), y por eso me interesa la difusión del veganismo, sea "auténtico y convencido" o no. La manera en que defiendes promover el veganismo es muy válida, pero pienso que el mensaje es más difícil de asumir que un mensaje tipo "comer productos de origen animal no es necesario". Eso puede hacer que el veganismo se extienda también entre los especistas, lo cual tiene efectos inmediatos sobre el número de productos de origen animal totales consumidos por la población.

La realidad es tozuda, y existen y han existido condiciones ante las cuales la difusión del veganismo es imposible. ¿Podemos esperar que en una sociedad agraria los humanos deseen arar con su propia fuerza en lugar de usar a animales? Ni mucho menos digo que esto sea justo, pero a la hora de hacer afirmaciones sobre lo justo o lo injusto a nivel ético, debemos tener en cuenta que las propias condiciones materiales llevan en muchos casos a que se usen animales.

Deberíamos analizar es si realmente somos capaces de debilitar a base de argumentos el especismo, cuando casi toda nuestra sociedad está basada en el uso de animales, y teniendo en cuenta que los agentes económicos y la sociedad misma busca perpetuarse en su situación de privilegio. Si vivimos en un mundo especista, si los especistas tienen un poder increíblemente superior al mismo, lo más adecuado a nivel estratégico no me parece "entrar en su terreno", buscando establecer una lucha ideológica en la que derrotemos el especismo. Lo que me parece más adecuado es difundir el veganismo con argumentos sencillos, del tipo "comer productos de origen animal no es necesario, y hacerlo provoca muertes y sufrimiento".

El veganismo que no es lo que denominas "auténtico" (entendiendo "auténtico", imagino, como el derivado de una postura ética y de un planteamiento antiespecista) tiene los mismos efectos que el "auténtico". Lo relevante, lo que beneficia a los animales, es el veganismo. Por eso deberíamos defender aquella manera más efectiva a la hora de defender el veganismo. Las cuestiones sobre si determinado tipo de veganismo a la larga perjudica o es inefectivo son de una evaluación tan complicada que pienso que deberíamos dejarlas de lado. En cualquier caso, pienso que sería tarea de quien afirma que es perjudicial o ineficaz el demostrar dicho perjuicio o ineficacia, pues ante un desconocimiento sobre los efectos al respecto, debemos quedarnos con lo más eficaz a un nivel inmediato, con lo que ahora hace que haya más veganos.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Hola
Bueno, primero k todo esta muy interesante el blog, pero he entrado a muchas paginas veganas, y no se, pero siempre encuentro cosas como "los vegetarianos no son activistas, los ecologistas no son activistas" y cosas x el estilo. No estoy en contra del veganismo ni de los veganos, de hecho estoy en el proceso de serlo; pero me parece contradictorio ke muchas personas veganas "impongan" el veganismo de tal forma ke discriminan un poco a la poblacion vegetariana y algunos crean k es la ultima verdad. El activismo no se restringe solo a la alimentacion, se extiende a todas las formas de maltrato y/o especismo animal y vegetal; x k las plantas son igualmente seres de este planeta y x lo tanto se les debe proteger igualmente ke a los animales, ademas k dependemos totalmente de la vida vegetal, y nosotros mas (vegetarianos y veganos). Algunos se keden en el "activismo alimenticio" cuando el especisismo es algo tan grande ke abarca tanto alimentacion como el vestido, entretenimiento, vivienda y explotacion del medio ambiente etc... Entonces donde keda eso de "anti-especisimo" cuando solo nos kedamos en 1 sola parte de ello??


Natali Rivera
Bogota-Colombia
4 Dic 2007

Lita dijo...

Pero es que el vegetarianismo aún es especismo consciente (por así decirlo), lo mejor es darse cuenta del error y cambiarlo lo más pronto posible; entonces cómo un vegetariano va a defender algunos si discrimina otros?; total hay todavía una explotación palpable; es como si se dijera en la esclavitud africana que un esclavista pudiera luchar por la defensa de los derechos de su esclavo, es contradictorio; para luchar por él, primero tendría que liberarlo; algo similar pasa con el vegetarianismo, primero tendría que dejar de explotar al animal para luego luchar coherentemente por él.