20080726

Respuesta a "Neobienestarismo, un término insultante"

La siguiente es nuestra respuesta al blog Pensamiento Vegano, que publicara un artículo titulado "Neobienestarismo, un término insultante, incorrecto y falaz", donde cuestiona el término "neobienestarismo" acuñado por el Prof. Gary L. Francione.


Hola,

Tal vez el prefijo "neo" parezca insultante porque recuerde a términos como "neoliberalismo", el cual es empleado por quienes se oponen a ese pensamiento económico-político que hizo furor en la década de 1990.

En mi opinión, si bien "neobienestarismo" es aplicado por Francione a modo de crítica, no creo que sea insultante. Francione llama la atención sobre quienes manifiestan lo que él también denominó "esquizofrenia moral", o sea, quienes creen que los animales no deberían ser objetos de derecho, pero al mismo tiempo aprueban que esos mismos "objetos de derecho" sean utilizados de formas que resulten menos ofensivas para sus consumidores. Típicamente, estas reformas consisten en agrandar las jaulas (jaulas "enriquecidas"), construir ventanales en los criaderos de pollos, etc.

El término sólo podría resultar insultante para alguien que de verdad crea que el uso de animales sea menos "escandaloso" para los humanos consumidores de animales, vaya a conducir de alguna forma a que los animales dejen de ser usados. Una vez hecha la reforma, las empresas venden "carne feliz", "huevos de campo", "leche orgánica" y otros productos de origen animal, que ya dejan de ser cuestionados éticamente por las organizaciones "neobienestaristas".

Hasta ahora, nadie ha podido explicar qué procesos psicológicos se darían en las personas para que un consumo de "productos animales felices" conduzca a plantearse la inmoralidad de consumir cualquier producto animal. En definitiva, nadie ha podido probar cómo es que las famosas reformas conduzcan a la abolición del especismo o uso de animales como si fuesen "objetos".

Quienes defendemos el veganismo somos también referentes. Quienes hablan con nosotros/as todos los días, quienes nos preguntan sobre nuestra vida vegana y a quienes amable y pacientemente explicamos una y otra vez, con ejemplos y razones para no considerar a ningún animal, humano o nohumano como un fin para nuestros medios, sin duda nos ven como referentes. Somos referentes de lo que "vegano/a" significa para ellos/as. Cómo explicarles entonces que está bien que la empresa X utilice animales considerándolos "objetos", "mercadería", "bienes de consumo" o "propiedad privada". Qué responderles cuando nos pregunten si ahora esta carne "feliz" es vegana? Qué responderles si esos huevos de campo ahora son "veganos"? Qué responderles cuando nos pregunten si la leche orgánica pasó a ser "vegana"?

No es habitual que en nuestro blog o nuestros artículos hablemos mal de las organizaciones denominadas "neobienestaristas". Sin embargo, no lo hacemos simplemente porque el "reformado uso de animales" continua siendo no apto para veganos/as. Simplemente no veo necesario que los/as veganos nos responsabilicemos por reformas en el uso de animales.

Saludos,


Pablo

2 comentarios:

Veganofilo dijo...

Hola, Pablo.

No sé si me expliqué bien, pero no pienso que lo insultante sea el uso del prefijo "neo" en sí. Lo insultante es que se niegue el carácter de abolicionistas a los partidarios de la abolición que defienden reformas de forma estratégica, y que el término "neo-bienestarismo" busca asociar a estos con los partidarios de las reformas que no defienden la abolición. Con ese término se da a entender que los "neo-bienestaristas" son más de lo mismo.

Quien defiende la abolición de la esclavitud animal y también defiende reformas no está aprobando que los animales sean utilizados de determinada forma. Al ser abolicionista se opone al uso de animales, pero a la vez considera que las reformas resultan beneficiosas para los animales. En esto no existe ningún atisbo de esquizofrenia moral, sino la aplicación de una estrategia que es considerada preferible por sus defensores.

Yo considero insultante el término, y no por ello entro en la descripción que realizas. No pienso que esas reformas vayan a llevar a que los animales dejen de ser usados. Esto es la falacia del hombre de paja que mencioné en mi post, y en la que cae habitualmente Francione. Los denominados por Francione "neo-bienestaristas" no suelen defender que las reformas vayan a llevar al fin del uso de animales. Defienden que se llegará al fin del uso de animales a través de la promoción del veganismo y de campañas por la abolición. Algo bastante distinto.

Afirmas que tras las reformas productos procedentes de ganadería extensiva o "ecológica", dejan de ser cuestionados por las organizaciones denominadas por Francione "neo-bienestaristas". Al margen de que eso ocurre en algún caso (lo cual es un error), en otros muchos no. Hay muchas organizaciones que defienden reformas y a la vez defienden el veganismo, sin hacer excepciones al respecto entre ganadería intensiva y ganadería extensiva. Por ejemplo, Libera! (España) o Toronto Animal Rights Society (Canadá), por citar dos ejemplos.

Dices que nadie ha podido explicar qué procesos psicológicos hacen que las reformas conducen al veganismo. Una vez más, las reformas no conducen necesariamente al veganismo ni a la abolición. Ahora bien, dichas reformas pueden favorecer la extensión del veganismo.

A eso se le puede dar una respuesta sencilla o una respuesta compleja. La respuesta sencilla es que las campañas reformistas consiguen sensibilizar a mucha gente sobre el sufrimiento animal, y hacen ver que los animales tienen sensaciones y no quieren ser torturados. Eso lleva a que muchas personas se hagan veganas. Es algo que ha ocurrido en las últimas décadas, con anterioridad a la obra de Francione. Antes de que se publicaran los libros de Francione había organizaciones que defendían reformas, y esas organizaciones estaban "haciendo veganos". Es decir, que en la práctica ha ocurrido. El problema viene cuando se quieren hacer análisis de esta cuestión basados no en la realidad social, sino en la pura lógica jurídica.

La respuesta compleja es la que da David Sztybel magistralmente en su artículo "Animal Rights Law: Fundamentalism versus Pragmatism". El cual puede leerse en su versión abreviada.

Yo conozco a muchos veganos que defienden reformas, y ninguno de ellos respondería eso que dices. Ante esas preguntas, ni responderían que está bien que la empresa X use animales", ni que la "carne feliz" es vegana, ni que los "huevos de campo" son veganos, ni que la "leche orgánica" es vegana. No inspira confianza que una determinada estrategia tenga que caricaturizar de esta forma a otro planteamiento estratégico.

Anónimo dijo...

La verdad es que las reformas de tipo bienestarista ya llevan mucho tiempo en uso en algunos países, especialmente de Europa, y lo único que han hecho esas reformas es prolongar el sufrimiento de los animales. Eso se puede comprobar fácilmente observando que en la actualidad la explotación de animales es mucho mayor que en cualquier otra época. Las reformas bienestaristas no conducen a nada bueno. Además existe una incoherencia al predicar una cosa (el abolicionismo) y actuar de manera opuesta (bienestarismo). Esa incoherencia absurda se ve en Peta y en muchas otras organizaciones actuales. Nadie niega que Peta ha sido el punto de referencia para que muchos se sientan más motivados a luchar por los animales. Pero cuando uno se involucra más en este movimiento por los derechos de los animales, se da cuenta que Peta está haciendo mucho daño con sus acciones, porque ahora mucha gente se siente "tranquila" consumiendo productos de origen animal, argumentando que están cumpliendo las ridículas normas que estableció Peta para que los animales fueran "asesinados compasivamente". Yo admiraba a Peta inicialmente pero en la medida que me fui dando cuenta de sus tonterías y sus ridículas y sexistas campañas, fui despertando y entendí que la verdadera liberación animal requiere decisiones drásticas y no buscar una regulación en el uso de los animales. El consenso general es que Peta es solamente una fachada y un hazmerreir. Las insensateces de Peta van desde la absurda recomendación de matar compasivamente, claro) a ciertas razas de perros, por parte de Ingrid Newkirk, diciendo que esos perros son demasiado peligrosos o que sufrirían más si se los deja en las calles. Con esa falsa argumentación, Newkirk intenta encubrir su rechazo hacia algunas razas de perros como los Pitbull y los Rottweiler. Otras campañas como las que promocionan el consumo de carne de ballena hablan por sí mismas. La razón que usa Peta para esta estupidez es que matar a una ballena equivale a matar muchísimas vacas, entonces de esa forma menos animales son asesinados. Creo que esta argumentación no merece comentarios. ¿Entonces con campañas como éstas quieren producir la abolición del sufrimiento animal? ¡Por favor...!
No entiendo cómo es posible que una organización pretenda ser abolicionista y actúe de forma bienestarista. Es muy incoherente. Uno debe ser coherente entre lo que piensa, lo que dice y lo que hace. Es como si alguien afirmara que es vegano, pero que come algunas cosas de origen animal para que su veganismo sea más fácil. Es solo una estupidez y una falacia.
Entiendo que muchas personas quieran estar a favor de Peta porque no tienen la información completa o porque han estado bastante tiempo en esa organización. Uno puede defender un ideal durante mucho tiempo pero cuando se da cuenta que lo que se está defendiendo es incorrecto, la única opción ética es cambiar inmediatamente de opinión y aceptar que se ha cometido un error.