20070726

Tiro de gracia a la ganadería?

Otro subsidio a la carne de los animales? A primera vista, este anuncio puede parecer idéntico al que años atrás creara el tristemente célebre ‘asado del Pepe’ (por el apodo del Ministro de Ganadería). Desde aquellos tiempos, rige un subsidio de carácter populista que promociona el consumo de vaca en el Uruguay, país que en sus comienzos, así como durante el período en que duraron las dos guerras mundiales, tuvo como principal fuente de ingreso la exportación de los cuerpos de estos animales. La industria ganadero-frigorífica uruguaya conserva así un fuerte lobby, tanto así que cuenta con una oficina permanente, el Instituto Nacional de la Carne, en el Ministerio de Ganadería.



Pero el anuncio del 26 de julio es diferente a aquel subsidio que consistía básicamente en rebajas impositivas: la industria ganadera-INAC advirtió sobre un posible ‘tiro de gracia’ a este modelo de país. Al subsidiar la carne de vaca, el Ministerio estaba diciéndole a la población: “es necesario consumir vaca”, ese es el principal propósito de un subsidio populista. A ese subsidio a la vaca muerta, le siguieron el subsidio a la oveja muerta (‘cordero del Pepe’), y recientemente, un posible subsidio al pez muerto (‘filete del Pepe’) Educan para reforzar el especismo, o sea, justificar que otros animales sintientes sean utilizados como objetos, por el simple hecho de no pertenecer a la raza humana. El vocero de la ganadería, el Instituto de la Carne, refuerza la idea de que comer carne es ‘indispensable’, y así lo hicieron notar en el aniversario del primer frigorífico que se instaló en el país, fecha que ahora pasó a ser el nuevo ‘día sin carne’ por parte de quienes cuestionamos el especismo.


El lobby ganadero intenta legitimar sus actos

La carne, por ser del sector primario de la economía, es un commodity. Pero seamos honestos, ningún país pasó al mundo desarrollado vendiendo commodities, al menos no después del siglo XVIII. Africa viene dedicándose a eso, y no ha visto grandes avances. En Uruguay, la idea de que ‘vendiendo carne, el país se desarrollará’ ha acuñado incluso expresiones como ‘el país de las vacas gordas’, para referirse a tiempos de prosperidad. Pero esos términos se refieren a momentos puntuales de la historia: a finales del siglo XIX, y durante las dos guerras mundiales.

En momentos en que se discute una ‘ley para los animales’ que no sólo no habla de los intereses de los animales, sino que ni siquiera pretende considerar a las vacas, el lobby del matadero advierte sobre ‘un tiro de gracia’ a sus intereses. El motivo es un nuevo anuncio del creador del subsidio a la carne, ahora se trataría de un impuesto sobre las exportaciones de carne de animales. Y la intención del Ministerio en esta oportunidad, no es otra que profundizar el subsidio para que más humanos coman nohumanos.



El especismo no se cuestiona en ninguno de los dos modelos contrapuestos. O sea, ni en el primer modelo del tipo ‘populista-promocional’, donde se subsidia la carne a costa del Estado para que más personas consuman carne (con el consiguiente beneficio para el lobby de los ganaderos), ni en el segundo modelo, de tipo ‘populista puro’, donde se grava a los ganaderos que exportan para que todavía más personas consuman carne. En ninguno de los casos, los intereses de los animales, que son considerados materia prima de la carne, son tomados en cuenta. Al lobby ganadero le sirve el subsidio porque recibe propaganda sin costo para su producto. Cuando al lobby no le sirve el subsidio, porque es a su propio costo, ya no le interesa tanto, y la razón es simple, el mercado uruguayo es insignificante en comparación con los mercados de exportación. Por qué entonces querría el gobierno subsidiar la carne si no es para beneficiar al poderoso lobby? Las razones serían meramente políticas, caerle bien al electorado que ya había sido previamente adoctrinado en el especismo.



Cuáles serían entonces las tan temidas consecuencias de un subsidio pagado por el propio lobby ganadero? Ellos mismos lo anunciaron: en tres o cuatro años, ya no existiría la ganadería y, en su lugar, los productores ‘se verían tentados por producir soja, forestación, etc.’ Jaque mate. El lobby ganadero finalmente develó su secreto a voces, que su sector no es viable de no ser por la ‘pequeña’ ayuda oficial: 1) Subsidios gratuitos en forma de rebajas impositivas; 2) Instituto de la Carne, dependiente del propio; 3) Ministerio de Ganadería; 4) Educación para mantener la idea de que ‘comer carne es indispensable’; 5) Cultura especista en medios de prensa, organismos oficiales, etc.

Supongamos que las advertencias del lobby ganadero se hace realidad y, como consecuencia del impuesto a las exportaciones de vacas muertas. Según las predicciones, los productores irían migrando gradualmente hacia la agricultura vegetal, como la soja, la forestación, etc. Cuál sería la tragedia? No hay afectados por el cambio de modelo, ya que serían los mismos productores los que, a falta de una industria basada en los subsidios, se pasarían a sectores rentables.

Cuál es el verdadero interés por atrás de la carne? No es acaso caprichoso que críen a los niños bajo la idea de que ‘comer carne es indispensable’, para luego imponerles productos en forma de modas, y que luego, cuando sean adultos, crean que utilizar o hacer utilizar a los animales como si fueran objetos o productos carentes de intereses que ‘fueron colocados ahí’ y ‘para ese propósito’? Que los productores migren hacia la agricultura. Que los animales cuiden de sus propios intereses. Que el dicho ‘vive y deja vivir’ tenga sentido.

www.DerechosAnimales.tk

20070711

Respuesta a Adolfo

Estimado Adolfo,

Primero que nada, pido disculpas por el anonimato, que fue tu primer comentario. En realidad no es tal, sino que por tratarse de una dirección de correo que no es precisamente personal, sino grupal (es en nombre de un enfoque dentro de los derechos animales en uruguay, el enfoque abolicionista, que a su vez sigue una corriente a nivel mundial), no apareció "Fulano De Tal" en la línea "De:" del mensaje.

Me presento, soy Pablo Fernández, cofundador de la Unión Vegetariana y Vegana del Uruguay. Cuando se trata de temas de derechos animales, usamos esta via. Elegimos en este caso, no sólo escribir a la lista de correo habitual, sino agregar también ésta otra, por la que habitualmente nos llegan avisos sobre animales, y en la que está tambíen tu dirección. Me pareció apropiado enviar las direcciones en "CCO" para que no queden expuestas a cada uno de los demás, lo que considero una práctica ética. Nuestra lista de correo "Coexistencia" es abierta a todo público, y es el medio habitual por el que nos comunicamos: http://groups.yahoo.com/group/coexistencia/join

Nuestro interés es puramente el de difundir el enfoque abolicionista de los derechos animales, un enfoque que, básicamente dice: animales humanos y no-humanos tenemos en común la capacidad de sentir dolor, sensaciones, placer, etc. y por lo tanto, el interés en no ser propiedad privada. La esclavitud humana fue abolida, todos los humanos tenemos derecho a no ser utilizados para los fines de otros. Buscamos el mismo tipo de protección por derechos, tanto para humanos como para no-humanos.

No tenemos nada contra ningún grupo, siempre que no atenten contra la libertad de los demás, humanos o nohumanos. No tenemos nada en contra de ninguna nacionalidad. Solamente procuramos un derecho básico a ser libres, para todos/as, libre de discriminación por raza, especie, credo, etnia, o género.

Nos colocaste "en la misma bolsa" que a grupos que tienen fama de reclamar por medio de manifestaciones públicas, pero que por sobre todas las cosas, suelen reaccionar de forma violenta. No tengo claro de qué se tratan los reclamos de dicho grupo que mencionás. Nosotros pedimos derechos para los que no los tienen. Reclamamos tan sólo derechos iguales a los que nos protegen a vos o a mí, pero nuestro reclamo es cualquier cosa menos violento o anónimo.

Atte.,


Pablo Fernández Beri

www.UVVUruguay.org

www.DerechosAnimales.tk


----- Original Message -----
From: "Adolfo"
To: "movimiento abolicionista coexistencia"
Sent: Wednesday, July 11, 2007 1:06 PM
Subject: Re: NO Apoyar la ley de protección animal - Uruguay


Explicalo mejor dando la cara y no enviando el link de una argentina.

----- Original Message -----
From: "Adolfo Riphas"
To: "movimiento abolicionista coexistencia"
Sent: Wednesday, July 11, 2007 12:48 PM
Subject: Re: Fw: NO Apoyar la ley de protección animal - Uruguay

Con todo respeto, me parece una contradicción hablar de estos temas a través de cadenas de mails...¿Acaso la defensa de los DDHH se patrocinó por in ternet?No sigamos faltando el respeto que los animales merecen: Veámonos las caras....no sean vulgares fogoneros, porque los animales no usan capuchas, ni cuando los van a matar.


> ----- Original Message -----
> From: "movimiento abolicionista coexistencia"
> To: Undisclosed-Recipient:
> Subject: Re: NO Apoyar la ley de protección animal - Uruguay
> Date: Tue, 10 Jul 2007 20:44:31 -0300
>
>
> El "ideal" abolicionista tiene una práctica concreta que no es la
> bienestarista.
> Llevamos 200 años de bienestar animal legal. Estas normas son hoy
> las que acompañan al asentamiento, desarrollo y crecimiento de la
> matanza de animales especialemente en la industria
> agrofarmacéutica, que es donde está el grueso de la explotación
> animal...
> (...)
>

20070709

Los ojos en el mar

Se hundió un barco y murieron 314000 peces, 46000 calamares, y una persona. En un nuevo hundimiento, perdieron la vida 495000 peces, 27000 mejillones, y otro ser humano. Los medios de prensa humanos, obviamente se preocuparon por la muerte de los humanos involucrados. Luego del hundimiento de un nuevo barco, en el que perdido su vida 598000 seres, la atención se centró en la pérdida de la embarcación, y tal vez un poco en el lucro que alguien esperaba sacar de esos cuerpos. En esta última oportunidad, ningún humano había perecido.

La raíz de esta forma de pensar está en que sólo los seres humanos merecen ser considerados moral y legalmente. Los sistemas morales y legales, con todo y sus variantes, no dejan de considerar exclusivamente a los humanos como integrantes de la sociedad, y el resto son “objetos” a disposición de los mismos. Es por esta razón que cualquier iniciativa para considerar los intereses de aquellos que no tienen derechos es considerada, despectivamente, como “ambientalista”, ya que todo lo que no son seres humanos son “ambiente”, parque o patio de actividades humanas.

Este criterio que sólo considera a los miembros de la propia especie como moralmente relevantes, es heredado de todos los sistemas de poder anteriores. Por ejemplo, en la Antigua Grecia, sólo eran miembros de la comunidad los ciudadanos, o sea, patriarcas hombres adultos noesclavos. En la Edad Media, sólo eran miembros de la comunidad aquellas personas que estaban en buenos términos con el poder de la todopoderosa Iglesia, tanto así, que el término “antropocéntrico” resultaba algo así como revolucionario. En la actualidad, cuando todo individuo que, por pertenecer a la raza o especie humana es protegido por derechos, pero no pertenecer a ésta, es sinónimo de ser un “objeto”.

No importa si humanos o nohumanos tienen la misma capacidad de sentir dolor y placer, no existe legislación en el mundo que reconozca derechos a quien no sea humano. Así como el racismo es un sistema discriminatorio que exluye a humanos que no pertenezcan al mismo grupo étnico que los redactores de leyes (como sucedió hasta hace pocos años en Sudáfrica), y el sexismo hace lo propio con quienes no pertenezcan al mismo género que la mayoría de los legisladores, el especismo excluye a todo aquel individuo que no pertenezca a la misma especie que los redactores de las leyes. Aquellas normas humanas que en cierta forma protegen a esos objetos “animados” pero que no son humanos, también llamadas leyes de “bienestar animal”, muchas veces trasladan esa arbitrariedad para considerar a ciertos animales, excluyendo a otros. Por ejemplo, hay leyes que protegen a los animales que han sido domesticados por el ser humano desde épocas milenarias, los así llamados “animales domésticos” o “de compañía”. Otros proyectos legales para proteger a algunos animales están basados en otro concepto antropocentrista, que un animal debe ser protegido porque se parece mucho a los humanos. En cuestión de tamaño, peso, altura y expresiones, los grandes simios se parecen bastante a los humanos, y es por esta razón que una corriente de derechos animales busca proteger a estos seres y no a otros.

Es por este motivo que, aunque haya leyes que valoren de foma relativamente “mejor” a algunas especies, ya sea por haber sido domesticadas con mayor antigüedad (como por ejemplo, perros y gatos), o por parecerse un poco más a los humanos (como los grandes simios), hay otros individuos que se encuentran “en el otro extremo” del péndulo. Aquellos que viven en las profundidades del mar tienen la misma capacidad de sentir que un perro, un orangután, un humano, un gato, o un chimpancé. Los calamares, peces, crustáceos, delfines y lobos marinos y tantísimos otros seres que, por vivir un un poco más alejados de las ciudades humanas, son considerados “recursos pesqueros”, “pescados” o “mariscos” son, dentro de los sin-derechos, los menos considerados, los más postergados.

Hoy en día los medios de comunicación hablan de números, de cantidad de barcos, de subsidios, de aguas territoriales, de puestos de trabajo humanos en la industria de la explotación de animales que viven en el mar, pero los intereses de esos individuos que son tratados como un objeto cuantificable en toneladas, ni siquiera ya en números individuales, no son tomados en cuenta en lo absoluto.

Incluso si los medios de comunicación hablan de cifras impersonales, en kilos, de toneladas, de embarcaciones y redes, de euros o de dólares de los llamados “recursos pesqueros”, hay quienes no pudieron expresar su interés en permanecer con vida y nadar libres por los mares. Los ojos de quien está en un plato de “pescado”, en una “pescadería” o en una “lata de sardinas” querían ver otras cosas, querían ver sus propios asuntos.

www.DerechosAnimales.tk