20080327

Veganos/as: Qué Creemos, Qué Decimos, y Qué Criticamos?

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Introducción

Como veganos/as abolicionistas creemos en derechos para cada individuo, independientemente de su especie. Esa es la más simple definición de nuestra causa. Al otro lado del péndulo yace el especismo, la discriminación institucionalizada hacia aquellos/as que no son humanos/as. Los ejemplos más cercanos a un deseo de abolir un régimen o legislación como esa fueron aquellos de los anti-fascistas (desde que el fascismo y el nazismo sólo consideraban como sujetos a los “puros nacionales”, siendo cualquier otro individuo, humano o nohumano, un ‘objeto’) y la de los activistas anti-apartheid (desde que el apartheid, el régimen racista que gobernó a Sudáfrica desde 1948 a 1990, sólo consideraba ‘sujetos de derecho’ a los descendientes de europeos). El especismo como régimen, legislación o sistema, ha dominado la Tierra desde que la especie humana lo hace. Actitudes especistas son aquellos dichos o acciones que promueven o animan al especismo a permanecer ‘en el poder’. Tal como explica el Dr. Gary L. Francione en su libro ‘Introducción a los Derechos Animales: Tu Criatura o el Perro’, los humanos tienen una “esquizofrenia moral” con respecto a la consideración hacia los animales nohumanos: algunos humanos dicen preocuparse por los animales pero todavía los consideran como ‘bienes de propiedad privada’.



A pesar de ser el sistema dominante seguido por la mayoría de la humanidad, el especismo no ha sido unánimemente aceptado. La Sociedad Vegana Británica fue fundada en 1944 con un objetivo tan simple como polémico: dejar de usar animales para cualquier propósito humano. A pesar de que la filosofía vegana tiene tal consideración moral, para mucha gente todavía no está clara la diferencia entre veganismo y vegetarianismo. Ser vegano/a implica no usar ningún animal (humano o nohumano) o producto de origen animal, directa o indirectamente, pero ser vegetariano/a no implica ser vegano/a (porque este término se refiere solamente a la dieta que tienes, incluso si está basada 100% en vegetales). En pocas palabras, el especismo te dice que es admisible usar a individuos (directa o indirectamente, por ejemplo, si compras carne, cuero, leche o cualquier otro producto de origen animal, estás haciendo que alguien use a algún animal para satisfacer tu demanda) siempre y cuando ese individuo no sea de la especie humana. Como humanos/as, todos/as tenemos nuestros intereses protegidos por derechos. Nos corresponden tales derechos porque somos genéticamente ‘humanos’, o sea, ‘pertenecientes a la especie homo-sapiens-sapiens’. Cualquier otro individuo, perteneciente a cualquier otra especie es considerado como un ‘objeto’ en cualquier legislación del mundo.

El Movimiento Vegano



Como nosotros/as, veganos/as, no seguimos los dictámenes del especismo, somos cuestionados/as por las personas en general, pero qué tan lejos deberíamos ir en nuestro camino de decirle a esas personas qué es lo que pensamos? Los extremos son muy claros, como lo son en otros aspectos de la vida: En un lado tenemos aquellos/as que perfectamente pueden aceptar que todos/as tenemos derechos, independientemente de nuestra especie, pero ellos/as no cuestionan las creencias de los/as demás. Ellos/as dicen “no uso animales (directa o indirectamente), pero está bien que otras personas lo hagan, yo no cuestiono las creencias de los demás”. Esta actitud es lo que Francione cuestiona en su libro de 1992, ‘Lluvia sin Trueno: La Ideología del Movimiento de los Derechos Animales (Rain Without Thunder: The Ideology of the Animal Rights Movement). Acaso ellas personas están de acuerdo con todo? Tienen una causa o creen que todo lo que la gente hace está bien, y está mal al mismo tiempo? (ver artículos relacionados: in English, en español, em português). Al otro lado tenemos a aquellas personas que quieren que todas las demás cambien sus valores morales a cualquier precio, por ejemplo, entrando y dañando bienes (casas, instalaciones, edificios, etc.) de los/as demás humanos para liberar a individuos (los animales) que también están siendo considerados como ‘propiedad privada’ (según el Derecho, todo quien no sea humano, es un ‘objeto’). Esa actitud es incuestionablemente beneficiosa para aquellos individuos que están siendo liberados, pero coloca a todo el movimiento, a toda la causa en el foco de las críticas, siendo incluso considerados/as como “terroristas” (o “ecoterroristas”, como si ser ecologista significara luchar por los Derechos Animales) por parte de la mayoría de los gobiernos occidentales. Acaso ese precio vale la pena? Después de todo, el veganismo nació para cuestionar los dichos y actitudes especistas, o para cuestionar la ley de propiedad privada en general? (ver artículos relacionados: in English, en español, em português).

Un Enfoque Alternativo

Lo que proponemos aquí es un enfoque alternativo sobre la difusión de los ideales veganos. Cuáles ideas y acciones deberíamos promover? Cuáles de ellas deberíamos promover que la gente cambie en sus vidas? Deberíamos confrontar cualquier cosa en la que la gente cree, dice o hace porque ‘toda la cultura es especista’? O deberíamos focalizarnos en dichos y actitudes del especismo intencional?

Teniendo en cuenta que nuestro marco moral común considera a todo individuo (todo ser sintiente, o sea, todo animal con sistema nervioso central) como titular del derecho básico a no ser un ‘objeto’, (leer Francione, Gary, para mayor información: in English, en español, em português) siempre que alguien esté siendo considerado como un ‘objeto’ entendemos que se trata de una situación indudablemente injusta. Hasta aquí estamos de acuerdo. El problema comienza cuando llega el tiempo de exteriorizar nuestro desacuerdo con situaciones o intenciones como esas. Deberíamos todos/as estar de acuerdo con que tales situaciones o intenciones no caen bajo nuestra responsabilidad? Ya que los/as veganos no tenemos ninguna responsabilidad directa en que nadie (humano o nohumano) sea utilizado como un ‘objeto’ pero, es suficiente mantener esa filosofía en el ámbito de nuestra individualidad, o deberíamos nosotros/as, como seres éticos que somos, esperar que otros/as entiendan la injusticia que están cometiendo?

Dónde Deberíamos Trazar la Línea de Nuestro Activismo?

Activismo significa hacer públicos nuestros ideales, deseando que todo el mundo los siga. Deberíamos mantener nuestros ideales para nosotros/as mismos/as, o deberíamos demandar que el resto se vuelva vegno? O, como tercera y alternativa opción, deberíamos denunciar sólo aquellos dichos, acciones y actitudes intencionalmente especistas? Sabemos que cualquiera que compre cualquier producto de origen animal, o concurra a un show donde animales son utilizados, es especista desde que está participando de actividades o productos que requieren que los animales sean considerados como si fuesen ‘objetos’ o ‘bienes’ o ‘propiedad privada’ para propósitos humanos. En ese caso, un vegano típicamente ‘no confrontativo’ diría “Yo no haría eso, pero está bien para los demás porque es parte de su cultura”. Por otra parte, un vegano ‘más confrontativo’ culparía a esos individuos que están teniendo actitudes o están haciendo cosas especistas (por ejemplo, participar de una actividad que requiera que animales sean considerados como ‘objetos’).

La pregunta clave es: Es la gente que incurre en acciones especistas, conciente de las consecuencias de sus actitudes especistas? Deberíamos culpar con la misma gravedad a cualquiera y cada una de las actitudes especistas, desde publicar un sitio web haciendo alarde de su especismo y acusando a los veganos de ‘terroristas’ (ver artículo relacionado), hasta, por ejemplo, comprar un producto que contenía gelatina?

Podemos estar o no de acuerdo en cuanto a cuán conciente debería ser la gente sobre el hecho de que la gelatina está hecha de huesos y cartílagos de animales, y aún el hecho de que la compren es resultado de no cuestionar las consecuencias de sus acciones, no el resultado de una conspiración dirigida a que los animales permanezcan siendo considerados como ‘objetos’. Por otra parte, alguien que es lo suficientemente conciente de la conveniencia del especismo para su propio beneficio como para publicar un sitio web aclamando que usar a los animales no es sólo “natural” sino también “deseable” (ver artículo relacionado: en español, see the speciesist web site in English) puede ser acusado de cualquier cosa menos de ‘ingenuo’.

Un Marco Moral Alternativo

Nuestro esquema sugerido es uno que contempla la mejor característica de ambas posiciones, siempre partiendo del punto de vista de los Derechos Animales (ver diferencia entre Derechos Animales y ‘bienestar animal’: in English, en español, em português). Este esquema debería actuar y usar estrategias de forma de colocar los Derechos Animales sobre la mesa de discusión. No creemos que los/as veganos/as debiésemos malgastar nuestro inmenso potencial moral para difundir la idea de un mundo en el que todos/as, sin importar nuestra especie, deberíamos tener derechos. Asimismo no creemos que entregar y malgastar la causa de los derechos animales para que sea considerada simplemente ‘terrorismo’ sea un precio que valga la pena pagar.



La esfera color naranja representa el marco moral que considera a todos los animales, humanos y nohumanos como dignos de tener derechos básicos, al menos el derecho básico a no ser considerado como un ‘objeto’ (ver Francione, Gary L.). La esfera color verde representa la promoción del veganismo como un estilo de vida acorde con lo anterior, o sea, que no implica que alguien (humano o nohumano) sea considerado/a como un ‘objeto’. La esfera de color negro representa la conciencia sobre la confrontación y denuncia al especismo intencional, propaganda especista, o cualquier propaganda que dé el mensaje de que los animales son y deberían permanecer como ‘objetos’.

Ser vegano/a significa que no participamos de ningún producto o actividad que requiera que los animales nohumanos sean considerados como ‘objetos’. Ese tipo de veganismo podría decirse que es ‘sólo práctico’ o ‘sin posicionamiento ético’, desde que cualquier posicionamiento ético requiere la honestidad de decirle a los/as demás qué es lo que creemos (ver artículo relacionado, por el Lic. Luciano Cunha, en portugués). Esta discusión sobre si el especismo teórico procede al especismo práctico ha sido cubierto en un artículo anterior (leer artículo completo). Estamos de acuerdo con la posición que dice que el especismo práctico precede al teórico, en lo que respecta a que el público en general no es lo suficientemente conciente de las consecuencias de sus acciones. Desde que el especismo intencional nos dictamina a todos/as (desde la temprana infancia), que “los animales son ‘objetos’ naturalmente utilizados como recursos por parte de los humanos”, generalmente no estamos preparados para trazar una línea moral diferente, una que los incluya en la comunidad moral (o sea, la de los ‘seres con derechos’). La gente que no está al tanto de la posibilidad de una comunidad moral más amplia, una que incluya a todos y cada uno de los seres sintientes en ella, ni siquiera está al tanto de la capacidad que cada individuo sintiente (con sistema nervioso central) tiene para percibir sensaciones, o sea, para tener intereses propios.

Somos veganos/as porque creemos que todos/as deberíamos tener derechos básicos (al menos el derecho básico a no ser considerado como un ‘objeto’, según explca Francione), porque tenemos un marco ético que entiende que la capacidad de sentir nos da (a humanos/as y nohumanas/as) intereses propios. Deberíamos esperar que los/as demás se vuelvan veganos/as partiendo de un marco ético que les dice que solamente aquellos individuos pertenecientes a la especie humana son dignos de tener derechos básicos? Por otra parte, comenzando por ser vegetarianos/as independientemente de nuestro marco moral, también ha probado ser positivo preparando el camino para un nuevo entendimiento moral, uno que incluya a cada individuo en la comunidad moral, independientemente de su especie (siempre y cuando, claro, que ese vegetarianismo tenga fundamentos éticos y no se estanque en una posición moral ambigua). Es por esta razón que ninguno de los dos caminos (los dos grandes posicionamientos que vimos anteriormente) debería ser cerrado. Por un lado, promover que la gente se acerque a la causa al comenzar a vivir sin utilizar productos de origen animal en cada vez más aspectos de sus vidas (o sea, promover gentilmente el veganismo) y, al mismo tiempo, confrontar el especismo intencional.

La gente es desmotivada a hacerse vegana porque existe el especismo intencional (ver Fotolog o Grupo en Facebook relacionados). Desde la temprana infancia se nos dice que tenemos que discriminar entre individuos: cualquiera que sea de la especie humana es ‘un sujeto’, ‘una persona’, y cualquier otro/a es ‘un objeto’, por ejemplo, el perro que vive en la casa, sin importar el grado de incorporación a la comunidad moral de la familia. El especismo intencional es aquel que promueve la existencia de dichos y actitudes especistas. Siempre está diseñado con la intención de mantener las cosas tal cual están. Ese tipo de especismo proviene originalmente de la mente de personas que se benefician especialmente de la idea de que los animales nohumanos sean ‘objetos’. Si los animales nohumanos también fueran sujetos, o sea, que tuvieran derechos, aquellas personas que se benefician del especismo no podrían mantener sus negocios funcionando. De forma similar, en los tiempos en que la esclavitud humana era aceptada, historias y cuentos acerca de la supuesta “inferioridad”, “herejía” o “falta de humanidad” que tendrían los africanos eran especialmente alentadas por todo aquel que ‘tuviese’ esclavos o algún negocio relacionado con la esclavitud humana. Independientemente de nuestra consideración hacia la educación, es ingenuo subestimar el efecto que el especismo intencional tiene para mantener las cosas como están para los animales nohumanos.

Conclusiones

Nosotros/as los/as veganos/as, quienes creemos que los Derechos Animales, partimos de un marco moral o ético basado en la capacidad que cada uno de nosotros/as (humanos/as o no) de sentir (sintiencia), o sea, la capacidad de tener intereses propios. Ese marco moral incluye a todo ser sintiente dentro de la comunidad moral, o sea, todos/as deberíamos tener derechos que protejan esos intereses que tenemos, sin importar nuestra especie. Como seres éticos que somos, queremos declarar nuestros valores morales de forma muy clara. No participamos en ninguna actividad (directa o indirectamente a través de productos o servicios) que requiera que los demás animales sean considerados como ‘objetos’, pero no podemos exigir que las demás personas se vuelvan veganas si antes no comparten nuestro marco ético o moral. La mejor forma de compartir nuestro marco ético es siempre a través de la paciente y amable educación. No debemos subestimar la capacidad que tiene cualquier filosofía de vida, que no requiera que los animales sean considerados como ‘objetos’ (por ejemplo, formas de vegetarianismo), para encontrar personas que se acerquen a adoptar estos valores éticos. Lo que no podemos hacer es ignorar ese tipo de especismo (la discriminación hacia los animales nohumanos que los coloca en la posición de ‘objetos’) que es intencional y especialmente diseñado por personas que se benefician de esa idea. Ese tipo de especismo, ese que vemos en propaganda especista (ver Fotolog o Grupo de Facebook relacionados) debería ser nuestra línea de frente.

20080320

Respuesta a Juan Pablo Meneses

Juan Pablo Meneses, quien comprara una vaca (como si ella fuese un objeto, algo que nunca menciona en sus comentarios) para luego comérsela mientras escribía un libro relatando todo esto, cuenta con el apoyo del multimedia argentino Clarín. Dicha empresa le proporcionó un espacio donde publicar notas y artículos donde cuestionar, criticar y atacar a los/as veganos/as y a los/as vegetarianos/as (ver primer artículo, ver segundo artículo). Esto sería algo así como si Guillermo Vargas Habacuc (ver sitio web al respecto), quien atara a un perro a una pared hasta que muriera de hambre, luego escribiera un libro criticando a la defensa de los animales.

Los artículos, disponibles en Clarín (primero, segundo) están redactados de forma de buscar la complicidad de quienes consumen carne y/o otros productos de origen animal. Para ello utiliza palabras que le son atractivas a dicho público, apelando a los sentidos del mismo, como por ejemplo, “jugoso y rico” (refiriéndose al animal luego de muerto y cocido). En cambio, a la hora de intentar explicar el punto de vista vegano se maneja en términos ambiguos, imprecisos, alarmantes y contradictorios. Incluso la única vez que menciona la palabra vegano lo hace entre comillas, usándola indistintamente con la de vegetariano.

Si bien deja muy clara su posición (leer más adelante), la misma que explicara en el programa de radio al que fuera invitado ‘de honor’ (radio Continental de Buenos Aires, domingo 17 de marzo, 9:00hs., disponible en http://www.continental.com.ar/archivo.asp ) Meneses nunca explica cuál es, o cuáles son los puntos de vista vegetarianos que tanto menciona. Quienes llevamos un veganismo ético (también llamado abolicionista, ver definiciones en UVVU) procuramos que todo ser sintiente (o sea, que tenga sistema nervioso central, y en eso no hay diferencias entre los animales humanos y los nohumanos) sea un ‘sujeto de derechos’. Actualmente las leyes (y la cultura, por supuesto) consideran que si alguien es genéticamente humano, entonces es un ‘sujeto’, mientras que si no lo es, será entonces un ‘objeto’. Es evidente que no aceptamos que ningún sujeto sea utilizado como si fuese un objeto, sea de la especie homo-sapiens o no. Y es precisamente este punto de vista el que Meneses nunca parece mencionar ni tomar en cuenta a la hora de escribir.

Meneses piensa que el objetivo de ser vegano/a o vegetariano/a (o sea, alimentarnos de forma vegana) es “vivir de forma sana”. Si bien comer comida vegetariana es más sano que la comida de origen animal, ese no es el objetivo ético vegano, ni el objetivo que Meneses describe como que lleva a cuestionar a los/as carnívoros/as. Cada quien está en su derecho de ser sano o no, pero cuando nuestras acciones tienen consecuencias para los demás individuos, nuestras acciones se transforman en éticas. Si yo fumo a solas, las consecuencias sólo afectarán a mi propia salud pero, si en cambio tengo a otros individuos alrededor mío, les estaré afectando, y ya no será solamente un tema de mi propia salud. Con la carne sucede lo mismo, cualquier producto de origen animal implica que alguien haya sido utilizado como un ‘objeto’ o ‘cosa’ al servicio (involuntario) de ese fin humano, y así extraerle dicho producto. Que el vegetarianismo sea ético (veganismo) o no, dependerá de si consideramos, o no, a todo ser sintiente (con sistema nervioso central) como un ‘sujeto’ en lugar de un ‘objeto’.

El punto de vista de Meneses no tiene nada que ver con la ética, ni con el vegetarianismo, ni con el veganismo. Él dice que los/as veganos/as debemos dejar de pensar como pensamos y promover un “consumo responsable de carne”. Si de algo no somos responsables los/as veganos/as es, justamente, del consumo de carne. Sería algo así como pedirle a quienes se oponen a la guerra, que dejen de pensar que la guerra es algo condenable y, que en cambio se ocupen de controlar las facturas y comprobantes de la venta de armas en los ejércitos beligerantes. En definitiva, a Meneses no le interesa escuchar ni enterarse siquiera cuál es nuestro punto de vista, o sea, que quienes no tienen derechos los tengan.

Una de las cosas que Meneses repite insistentemente a lo largo de sus artículos (y presumo que también a lo largo de su libro, si es que ese es su estilo de escritura) es que “los vegetarianos no logran entrar en el ‘debate nacional’”. Primero que nada, si quiere que entremos en el debate, primero debería escucharnos, creo. Pero los debates que menciona específicamente en sus artículos, no tienen nada que ver con lo que buscamos (reitero, buscamos que quienes no son considerados sujetos, los animales nohumanos, lo sean). Meneses habla de un tal debate sobre “el precio de la carne”. En un debate así, quienes discuten son, por un lado, los ganaderos, que quieren un precio alto, pero no tan alto como para desalentar el consumo y, por otro lado, el Estado (o los organismos de control de precios), que quiere un precio tan bajo como para mantener contenta a la población consumidora (en palabras del propio Meneses, la política en general busca eso). Cuál sería la posición vegetariana en un debate así? Poniendo a un lado el hecho de que se discute sobre ponerle precio a los cuerpos de quienes consideramos como seres sintientes y, por lo tanto, con derechos, una vez consumada la muerte (que consideramos reprobable), lo único que nos podría interesar es que el precio sea tan excesivamente alto como para que nadie compre esos cuerpos. Claro que esto es incompatible tanto con el punto de vista de los ganaderos, que sí quieren vender y que no consideran a los muertos como seres con derechos, y mucho más incompatible con el punto de vista de quien controla los precios para que sean lo más accesibles a la población consumidora.

Meneses dice que “los vegetarianos le despiertan simpatía”, pero al mismo tiempo desconoce y/o se burla de nuestras ideas. Cuando dice que su antigua compañera de cuarto era vegetariana, nos recuerda a aquel racista que decía que sus amigos eran afrodescendientes. El escritor también argumenta, para defender su postura de un “consumo responsable de carne”, que el consumo de carne aumenta en el mundo. Sería algo así como criticar a quienes luchan contra el crimen diciendo que esto es algo inútil, ya que el crimen aumenta en todo el mundo. Señor Meneses, las posturas éticas no son refutables por hechos consumados.

En definitiva, Meneses reclama que “los vegetarianos no logramos entrar en el debate nacional”, incluso que “desaprovechamos grandes oportunidades” (cuáles… pienso yo), como si le interesara escuchar o al menos saber cuál es nuestro punto de vista. Concluye Meneses que en un país con “tantas vacas a la parrilla” (eso lo dice por Argentina, pero en Uruguay la realidad no es muy diferente, llegando al punto de matar 12000 kilos de vacas para lograr batir un triste record Guinness), “los vegetarianos deberíamos estar a la altura” (de las circunstancias, o de los hechos consumados?). A la altura de qué? Me pregunto yo. Si estar “a la altura” significa que dejemos de pensar que usar a otros seres sintientes como si fuesen ‘objetos’ para fines humanos (consideración ésta que legitimaría luego extraerles carne, leche, huevos, piel, miel o gelatina, grasa o cualquier otro producto de origen animal), le contestamos que no nos interesa rebajarnos a la ‘altura’ de esa falta de valores.

20080316

El Experimento FOTOLOG.COM/ESPECISMO

Presentación del experimento fotolog.com/especismo



A primera vista puede parecer cuestionable poner este nombre, tan condenable como cualquier otra forma de discriminación, a un sitio que pretende denunciarlo. Se trata de un experimento cuestionable, polémico y tal vez audaz. En definitiva, un experimento.

Qué es especismo? Para comenzar, y por si quedan dudas, es conveniente definir términos. Qué es 'Especismo'? Especismo es una forma de discriminación, en este caso, en función de la especie del sujeto. Por ejemplo, una acción racista discrimina a quienes no son de la raza de quien discrimina, el sexismo a quienes no son de su sexo, la homofobia a quienes tienen una orientación sexual diferente a la de quien discrimina, y así sucesivamente. El especismo son dichos, expresiones y acciones humanas que discriminan a quienes no son de la especie humana, catalogándolos como 'cosas', bienes de consumo, u 'objetos de Derecho' (ésto último se ve reflejado en el Derecho, que sólo considera 'sujetos' a quienes sean genéticamente humanos).



La denominación del sitio. Por qué poner el nombre de una forma de discriminación a un FOTOLOG que pretende poner en evidencia algo tan deplorable? La idea es, justamente, poner en evidencia a esta forma de discriminación. Muchas veces los/as veganos/as (quienes no usamos ni participamos del uso de animales para fines humanos, sea cual sea el motivo) somos acusados de "pretender convencer", "impartir", "aleccionar" o incluso "imponer" nuestra forma de pensar. Ser o estar vegano/a es una elección personal de cada quien, eso es cierto, pero es una elección basada en la ética. Esto quiere decir que tomamos esa decisión para evitar dañar a otros/as. Al no participar de ninguna forma de uso de animales (sean éstos humanos o nohumanos) estamos optando por no considerar a nadie como un 'objeto', o sea, un medio para los fines de otros/as.



Quién es realmente el/la que impone su pensamiento? Desde pequeños/as se nos dice que "los animales fueron creados para fines humanos", "los animales nacieron para servir al hombre", y tantísimas otras frases hechas. Las sociedades humanas tienen mil y una excusas para considerar a los que no sean de su especie como si fuesen 'objetos' o 'cosas'. Estas excusas van desde la religión, el antropocentrismo, el 'derecho natural', la economía, el paladar, y muchísimas más. Pero como todo dogma de fe, el especismo es rígido e irracional, depende de un grupo de creyentes para sustentarse.

Te invitamos a ver las mil y una formas que tiene el especismo para hacer apología del uso de animales como si fuesen objetos. Verás que todo se reduce a una mera propaganda, no muy diferente a la propaganda que hace todo régimen para autosustentarse y mantener la fe entre sus súbditos.

Este sitio no pretende acusar a nadie en particular, sino a acciones concretas y publicadas en medios masivos cartelería pública, digital o tradicional, o cualquier otra forma de publicación. No acusamos en este caso a quienes consumen la propaganda especista sin cuestionarla, sino a quienes la elaboran consciente e intencionadamente.

Visita fotolog.com/especismo